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ESCUELA DE CRECIMIENTO PERSONAL 

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La falta de amor propio no solo desgasta a nivel emocional en tu vida, sino que influye notablemente en todas tus relaciones. Son varios los comportamientos que adoptamos y los pensamientos que escuchamos cuando no nos queremos de verdad, pero principalmente puedes darte cuenta de que no te quieres de verdad si:

  • Piensas que no eres digno de ser amado/a: crees firmemente que no mereces el amor.

  • Tratas de complacer siempre a otras personas para obtener amor de ellas. Incluso llegas a ocultar opiniones y dejar de hacer algunas cosas. Eso te crea inseguridad, al desconectar de tu verdadero YO.

  • Vas detrás de alguien que te ignora, que pasa de ti. Que no te corresponde ni te valora.

  • Buscar el amor fuera de ti y te conformas con las migajas de otras personas.

  • Tienes adicciones severas: drogas, alcohol, relaciones tóxicas.

Todas estas cosas son signos de alerta de que algo en ti no va bien, de que no te estás queriendo lo suficiente, de que no estás viendo toda la luz y el potencial que hay en ti.

 

El miedo a que nos vuelvan a hacer daño, a nivel emocional y sentimental, provoca que, inconscientemente, nos enganchemos a un ex. Y, de esta manera, es muy difícil soltarlo.

 ¿Por qué? Porque como ya nos es familiar, nos sentimos a salvo. Sin embargo, nos impide conocer a alguien nuevo, porque nuestra energía emocional está totalmente ligada con él o ella. Con nuestro ex. Con alguien de nuestro pasado. Por eso se llama expareja. Porque es de antes.

Obviamente, esta “enganche” que mantenemos es como una “trampilla”, es cómo nos saboteamos para no abrirnos y conectar con alguien nuevo.

La herida principal cuando te sientes abandonado o rechazado es la separación de ti mismo. Pero solo puedes sentirte así, si colocas la fuente del amor fuera de ti. Si estás en una relación donde la otra persona es tu única fuente de amor, entonces cuando esa persona se va, el amor también desaparece, porque lo ves como algo que está fuera de ti.

El viaje espiritual te enseña que la verdadera fuente de amor está dentro, en tu interior. Y esta fuente nunca puede agotarse, ya que es infinita. Entonces, si puedes darte cuenta de que la energía del amor que fluye dentro de ti es infinita, entonces podrás reconocer que el abandono y el rechazo son ilusiones, no son reales. Es más, nunca puedes ser abandonado o rechazado. Alguien podría abandonarte físicamente, pero la única persona que realmente puede abandonarte eres tú. Así que recuerda: una relación nunca es únicamente sobre la otra persona.

Desde tu propia perspectiva, también se trata de estar en un lugar donde te sientas bien contigo mismo. Sin embargo, no olvides que la confrontación puede ser saludable cuando puede fortalecerte, cuando te permite aprender y crecer a partir de las situaciones y las personas con las que te encuentras. Mientras huyas, volverás a crear esos mismos escenarios una y otra vez. Así que trabaja a través de tus problemas y hacia el empoderamiento, así lograrás claridad, fuerza y ​​un sentido duradero de la verdadera fuente de amor

¿Cuál es la diferencia entre un juicio o una crítica innecesarios y una opinión simple?

Cuando juzgamos o criticamos, usamos mucha energía emocional que, a veces, es una proyección de cosas que no reconocemos en nosotros mismos. Por ejemplo, podría decir, "no me gusta esta mesa" porque realmente no me gusta su color beige. En ese caso, solo estoy expresando una opinión. Realmente no estoy añadiendo energía emocional o mental, solo digo que no me gusta algo. Entonces, en un caso así, ¿qué pasa con mi energía? ¿Se queda dentro de mí o se proyecta sobre la mesa? En este caso, no va a ninguna parte. Simplemente, estoy diciendo que no me gusta la mesa.

Aquí va un ejemplo diferente. Supongamos que tuve un accidente con esta mesa y dije: “No, no me gustan estas mesas, porque no son de fiar”. Ahora, cuando digo eso, ¿qué pasa con mi energía? Estoy haciendo un comentario que está cargado de energía emocional y estoy proyectando mi miedo en la mesa, porque no estoy centrada. De repente, la mesa se ha convertido en el desencadenante de la falta de confianza. Entonces, si digo: “No, no me gusta esta mesa”, ¿estoy juzgando o estoy criticando la mesa? Creo que el juicio y la crítica están muy estrechamente relacionados de alguna manera. Si afirmo: "no me gustan esas mesas porque son demasiado pequeñas", la energía tiene una calidad mental más que emocional. Cuando juzgo algo, siento que uso más energía proveniente de la mente, ya que proyecto mis pensamientos sobre la mesa.

Pongamos otro ejemplo, tengo derecho a expresar mi opinión cuando digo algo como: "no me gusta esta persona", pero, al decir eso, ¿simplemente estoy expresando una opinión? ¿O estoy juzgando a la persona y proyectando el pasado sobre ella, debido a una experiencia previa con ella? ¿Estoy proyectando mi propia energía mental en esa persona?

 

La realidad es que hacemos este tipo de cosas todo el tiempo, proyectamos nuestros juicios, y, generalmente, se basan en una parte de nosotros mismos que tememos y tenemos dificultades para aceptar.

Entonces, cuando te das cuenta de que estás dirigiendo tu energía hacia el exterior, es cuando sabes que no estás siendo verdaderamente justo con una situación

 

Cuando juzgas a alguien, hay algo sobre ti que no amas.


Os voy a hablar de un arquetipo realmente interesante: la Víctima. Es obvio que todos nos sentimos victimizados a veces y conocemos a personas que siempre “van de víctimas”. O sea, esas personas que siempre piensan que todo lo malo siempre les sucede, y así manifiestan esa energía negativa.  

¿Puedes pensar en alguien que conozcas que actúe con el arquetipo de la víctima? ¿Qué es lo que hace que sus vidas y sus cualidades la conviertan en víctima?¿Puedes reconocer la energía de la víctima en ti mismo/a? ¿Puedes verla? ¿Puedes sentirla? Cuando te sientes victimizado/a, ¿qué sentimientos surgen? Seguro que muchos de los siguientes:

• Expectativas y actitudes negativas
• Pensamientos negativos
• Pena de ti mismo
• Falta de confianza
• Temor

• Culpa
• Impotencia

•Enfado

Mírate y trata de conectarte con esta energía en ti mismo, porque todos tenemos energía de víctima. Pregúntate: ¿cómo está viva tu víctima? ¿Cómo está actuando en tu vida? ¿Qué circunstancias en tu vida te hacen sentir victimizado?

Examinemos la energía de la víctima en una escala de 0 a 100. Por un lado, tenemos 100, la víctima que está realmente enojada y quiere venganza, la máxima energía de este arquetipo.  Desde allí nos movemos hasta el cero, que es la persona que pierde el poder, que va a un rincón y se retira del mundo. Las personas en ese estado se sienten completamente impotentes y paralizadas, por lo que no pueden comunicarse ni hacer apenas nada, porque se sienten muy desgraciadas. Ese es el extremo cero de la escala.

A veces, cuando hablas con otras personas sobre esto, dicen:“¡Qué va! Para nada. Yo no soy una víctima”. Eso es porque tienen una visión de la víctima como la persona que está en un rincón alejada del mundo. Sin embargo, también se trata de todo lo que hay en el medio. De hecho, hay incluso víctimas que son realmente crueles.

Por tanto, aunque hay una energía básica de víctima, cada persona tendrá un aspecto diferente de esa energía. O sea, puede haber una situación en la que te sientas completamente impotente y otra en la que tu ira se haga cargo. Jugarás una dinámica diferente de la energía de la víctima según con qué personas. Por ejemplo, si un hombre muy fuerte y violento entra en tu casa, podrías entrar en modo cero, en ese estado de retiro completo donde no podrías decirle nada. Te paralizarías. Pero si tuvieras que lidiar con un niño pequeño que es un acosador, podrías tratar de disuadirlo, para que la energía de víctima estuviera en algún lugar en el medio. Puede que si alguien lastime a tus hijos, la energía de tu víctima sea bastante violenta. En resumen, la energía de víctima reacciona de manera diferente dependiendo de la energía que venga hacia nosotros. Por eso, debemos tratar de verla como nuestra amiga, como una energía que realmente está tratando de despertarnos y decirnos algo.

¿Cuál es el mensaje de ser una víctima? "Oye, tienes que respetarte más, quererte mejor y mantenerte firme".

El papel de Víctima

Os voy a hablar de un arquetipo realmente interesante: la Víctima. Es obvio que todos nos sentimos victimizados a veces y conocemos a personas que siempre “van de víctimas”. O sea, esas personas que siempre piensan que todo lo malo siempre les sucede, y así manifiestan esa energía negativa.  

¿Puedes pensar en alguien que conozcas que actúe con el arquetipo de la víctima? ¿Qué es lo que hace que sus vidas y sus cualidades la conviertan en víctima?¿Puedes reconocer la energía de la víctima en ti mismo/a? ¿Puedes verla? ¿Puedes sentirla? Cuando te sientes victimizado/a, ¿qué sentimientos surgen? Seguro que muchos de los siguientes:


• Expectativas y actitudes negativas
• Pensamientos negativos
• Pena de ti mismo
• Falta de confianza
• Temor
• Culpa
• Impotencia

•Enfado

Mírate y trata de conectarte con esta energía en ti mismo, porque todos tenemos energía de víctima. Pregúntate: ¿cómo está viva tu víctima? ¿Cómo está actuando en tu vida? ¿Qué circunstancias en tu vida te hacen sentir victimizado?

Examinemos la energía de la víctima en una escala de 0 a 100. Por un lado, tenemos 100, la víctima que está realmente enojada y quiere venganza, la máxima energía de este arquetipo.  Desde allí nos movemos hasta el cero, que es la persona que pierde el poder, que va a un rincón y se retira del mundo. Las personas en ese estado se sienten completamente impotentes y paralizadas, por lo que no pueden comunicarse ni hacer apenas nada, porque se sienten muy desgraciadas. Ese es el extremo cero de la escala.

A veces, cuando hablas con otras personas sobre esto, dicen:“¡Qué va! Para nada. Yo no soy una víctima”. Eso es porque tienen una visión de la víctima como la persona que está en un rincón alejada del mundo. Sin embargo, también se trata de todo lo que hay en el medio. De hecho, hay incluso víctimas que son realmente crueles.

Por tanto, aunque hay una energía básica de víctima, cada persona tendrá un aspecto diferente de esa energía. O sea, puede haber una situación en la que te sientas completamente impotente y otra en la que tu ira se haga cargo. Jugarás una dinámica diferente de la energía de la víctima según con qué personas. Por ejemplo, si un hombre muy fuerte y violento entra en tu casa, podrías entrar en modo cero, en ese estado de retiro completo donde no podrías decirle nada. Te paralizarías. Pero si tuvieras que lidiar con un niño pequeño que es un acosador, podrías tratar de disuadirlo, para que la energía de víctima estuviera en algún lugar en el medio. Puede que si alguien lastime a tus hijos, la energía de tu víctima sea bastante violenta. En resumen, la energía de víctima reacciona de manera diferente dependiendo de la energía que venga hacia nosotros. Por eso, debemos tratar de verla como nuestra amiga, como una energía que realmente está tratando de despertarnos y decirnos algo.

¿Cuál es el mensaje de ser una víctima?
Tu víctima te dice: "Oye, tienes que respetarte más, quererte mejor y mantenerte firme"

Sé tolerante. No juzgues. No te juzgues.

Piensa en algo o alguien a quien juzgas duramente:•

¿Qué emociones sientes cuando ves a esta persona o cosa que no te gusta?

• ¿Qué pasa energéticamente?

• ¿Creas un muro o un límite?

Al final del día, nunca se trata de la otra persona o cosa, sino de lo que proyectamos desde nosotros mismos. Y esta proyección está basada en el miedo. Es decir, por lo general, hay una parte de nosotros que quiere ser amada, así que mostramos una imagen “buena”, pero como la acción no es incondicional, la recompensa tampoco lo es. Realmente creo que hay muchas maneras de vivir en este mundo.

Desaprender el juicio propio

Realmente me apasiona todo esto de la identidad. Cuando nos ponemos una etiqueta, como "soy una buena persona", no es útil. Obviamente, nos juzgamos a nosotros mismos. Lo mismo ocurre cuando nos etiquetamos como malos o perezosos, o lo que sea despectivo. Nos ponemos esas etiquetas y se las ponemos a los demás.

Pero la verdad es que tenemos muchas energías diferentes y, a menudo, parecen estar en oposición. Cuanto más hago un tipo de elección, más automática se vuelve. Cuando lo abordamos de esta manera, el dilema de "soy bueno o malo" no entra en juego. ¿Voy a ser generoso o egoísta? Cuanto más uso la energía generosa, más me identifico con esa energía. Pero la realidad es que no soy generoso, sino que me comporte generosamente porque tengo energía egoísta dentro de mí. No se trata de juzgar esa energía, se trata de reconocer la dualidad. La generosidad no puede existir sin el egoísmo. No puede ser. Estamos en un estado de dualidad, donde todo está casado con su opuesto: luz y sombra, arriba y abajo, día y noche.

Entonces, ¿por qué lo que no nos gusta de nosotros no nos gusta en otras personas? La sombra de lo que no reconocemos en nosotros se nos presentará en otras personas. Así que lo que debemos vigilar son las cosas que desencadenan algo en nosotros. Hay que juzgar menos, por ejemplo, a las personas que tienen adicciones severas, y tener más compasión por ellas.  

Eso es lo que está detrás de la sombra, y lo hemos puesto allí porque no podemos afrontarlo, porque no encaja en la etiqueta de "la buena persona". Y es que desde que somos niños se nos dice: "Tienes que ser bueno. Sé una buena chica (o chico)”. De ahí la importancia de desaprender.

Recuerda: Cuando juzgas a alguien, hay algo sobre ti que no amas.


Hombres con miedo al compromiso

¿Sientes que siempre atraes a hombres con miedo al compromiso?

Seguramente, estás atrapada en un patrón que se repite una y otra vez. Y no dejas de preguntarte: ¿por qué siempre me pasa lo mismo? ¿Por qué todos me hacen “ghosting”? ¿Por qué ninguno me quiere?

Incluso puede que pienses que has hecho algo mal, o que tienes algo que no gusta. Pero la realidad es que: “Atraes a hombres no disponibles, porque tú misma no lo estás”.

Quizás te cueste creerlo y te entiendo, porque yo también pasé por ahí hace 20 años. Y entonces alguien me habló de este patrón que te indico. El de estar emocionalmente no disponible. Y recuerdo que yo también pensé: “eso no es posible, si estoy intentando conocer a alguien. Y estoy segura que quiero una relación a largo plazo.
¿Cómo no voy a estar disponible? No tiene sentido”.

Pero ciertamente sí lo tiene. Si tú realmente no estás preparada para una relación y para recibir amor, difícilmente vas a conocer a alguien que quiera darte eso. Quizás tienes el corazón cerrado por experiencias traumáticas pasadas. En definitiva, por miedo a que te lo rompan. Y eso te impide ver a esos hombres que sí están disponibles emocionalmente.

Por ello, quiero ayudarte a romper con ese patrón que te está impidiendo disfrutar de relaciones sanas. Quiero acompañarte en el camino, para que consigas estar lista para ser amada.

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